Fuente cerrada, con importantes zonas de esparcimiento y ocio; fuente Carrasco.
  Los Baños, con manantiales que tuvieron en su momento un importante balneario.
  La Rambla de Valdecebro, en cuyo curso bajo hay paisajes muy pintorescos.
  La laguna de Tortajada, situada en el barrio rural de Tortajada. Se halla en una pequeña cuenca de origen estructural y que tiene agua permanente.
  Los márgenes de la Sierra de Albarracín cercanos a la capital ofrecen también espacios de interés como el Embalse de Arquillo en San Blas, las Lagunas de Rubiales, de la que destaca la basa del Pinar, la Laguna de Bezas o los bosques de sabinar, encinar y pino rodeno del Campillo.
  Los relieves de Los Mansuetos-Santa Bárbara, donde se puede observar bellos cortados rojizos y blanquecinos.
  Fuente de Los Aguanaces o Los Aljezares.
  El Arquillo, La Cantera, Los Tejares o la Masía del Barbo, adquieren relevancia, debido a la abundancia de yacimientos de fósiles de micro y macromamíferos pliocenos.
  El entorno de la Muela de Teruel, con escarpadas cornisas. Uno de los puntos más importantes del yacimiento ibérico del Alto Chacón, aunque el paisaje más espectacular aparece en la parte meridional, propiciado por la incisión de la rambla de Barrachina. Aquí se forman grandes escarpados verticales sobre todo en la zona conocida como El Rajo.
  Riberas del Río Turia.
  En la Aldehuela, el bosque de la Fuente de la Hortaleza.
  En la propia ciudad de Teruel, visita obligada al Parque de los Fueros, con una gran riqueza de arbolado y vegetación.